Las denominadas soft skills son cada vez más demandadas en el ámbito laboral y se pueden adquirir con formación y aprendizaje. Estas habilidades blandas potencian el talento dentro de las empresas y contribuyen al éxito de éstas.

¿QUÉ SON LAS SOFT SKILLS?

Las soft skills o habilidades blandas son aquellas cualidades y capacidades personales que se requieren para tener éxito en el trabajo. Se relacionan con la forma de ser y de reaccionar de una persona ante ciertas situaciones, así como la interacción con los demás. Este tipo de habilidades son más difíciles de medir y evaluar. 

Además, las soft skills pueden incluirse en el currículum y en el perfil de Linkedin, ya que permiten posicionar tu perfil utilizando palabras clave. En este post te explicamos unos trucos para que los reclutadores puedan encontrar tu perfil. 

¿EN QUÉ SE DISTINGUEN DE LAS HARD SKILLS?

Es importante distinguir las soft skills de las hard skills para saber gestionarlas desde distintas situaciones. Las diferencias son: 

  • Hard skills. Son habilidades que se pueden aprender y son fáciles de cuantificar. Normalmente, se aprenden en el aula o trabajo, con la ayuda de materiales de formación. Algunos ejemplos de hard skills son: 
    • Idioma. 
    • Título o certificado. 
    • Mecanografía. 
    • Programación web. 
    • Diseño gráfico. 
    • Conocimientos de marketing. 
    • Herramientas de análisis de datos. 
  • Soft skills. Son habilidades subjetivas y muy difíciles de medir. También se les conoce como habilidades interpersonales y tienen que ver con la forma en que un individuo interactúa y se relaciona con otros. Son soft skills los siguientes ejemplos: 
    • Comunicación.
    • Resiliencia. 
    • Flexibilidad. 
    • Inteligencia emocional. 

    ¿CUÁLES SON LAS SOFT SKILLS MÁS DEMANDADAS?

    Las habilidades blandas más valoradas por las empresas son: 

    • Creatividad. Esta habilidad permite que las empresas puedan seguir su flujo de trabajo y no se estanquen. Al igual que la tecnología, las industrias se encuentran en una constante evolución.  
    • Comunicación. La capacidad de expresarse con claridad es esencial en cualquier trabajo. Con una comunicación clara se resuelven muchos problemas y retos que pueden aparecer durante el desarrollo de los proyectos.  
    • Liderazgo. Las empresas necesitan líderes en los departamentos de su empresa que sepan dirigir a sus respectivos equipos.  
    • Resolución de problemas. Los trabajadores de una empresa tienen que superar los obstáculos de forma eficiente y efectiva. 
    • Gestión del tiempo. Saber administrar el tiempo de manera efectiva es vital en el entorno profesional. 
    • Manejo del estrés. Un ambiente positivo, cordial y eficiente se mantiene cuando todos los empleados de la empresa saben gestionar sus emociones y su estrés ante todos los obstáculos y problemas. 
    • Inteligencia emocional. Es una habilidad muy ligada a la anterior, pues la correcta gestión de las emociones contribuye a una cultura fortalecida de la empresa. 
    • Productividad personal. Es importante que los empleados sean capaces de aprovechar al máximo su jornada laboral.  

    ¿CÓMO DESARROLLAR LAS SOFT SKILLS?

    La sociedad ha pasado de considerar que las soft skills son cualidades innatas de cada individuo a creer que se pueden desarrollarlas. Existen ciertas actividades estratégicas que permiten que cada persona pueda desarrollar y potenciar sus habilidades. Algunas ideas clave son: 

    • Aprende y fórmate. Rodearte de personas que aplican las soft skills en su trabajo y que tienen experiencia nos favorece en el desarrollo de nuestro trabajo. Además, cursas ciertas actividades contribuyen a un mayor impulso de nuestras habilidades. 
    • Organiza tu entorno laboral. Una buena gestión del tiempo y organización fomenta la productividad del trabajo. Para ello, es aconsejable crearse una rutina y utilizar agendas que permitan la organización para el desempeño de tu trabajo. 
    • Comunícate. La escucha activa y una adecuada comunicación evita muchos problemas y malentendidos en una empresa. Saber emplear correctamente el lenguaje verbal y no verbal ayuda a mantener los flujos de comunicación constantes. 
    • Conócete. Detectar cuáles son tus fortalezas y debilidades ayuda a mantener el control ante las situaciones de estrés. Por esto, también es importante tener desarrollada la inteligencia emocional. 
    • Márcate objetivos alcanzables. Así, podrás alcanzar con facilidad todo lo que te propongas y mantendrás tu motivación, un aspecto fundamental en el ámbito profesional.   
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